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lunes, 28 de octubre de 2019

ÚLCERA PÉPTICA | INTRODUCCIÓN Y ETIOLOGÍA

Una úlcera péptica es una discontinuidad en el revestimiento de la mucosa, que afecta principalmente al estómago y la primera porción del intestino delgado, el duodeno. Dicho de otra forma, consiste en una pérdida de tejido en las áreas expuestas a jugos gástricos. Pueden darse por separado, úlcera gástrica y úlcera duodenal o juntas, úlcera gastroduodenal. Son producidas por el aumento de agentes agresivos, como el ácido clorhídrico y la pepsina, frente a los agentes protectores (barrera mucosa, secreción de bicarbonato y citoprotección). Suele tener un curso cónico y su evolución suele ser en brotes agudos. 
Es una patología típica en pacientes con artritis reumatoide ya que son tratados con antiinflmatorios y corticoides, los cuales dañan la mucosa del estómago e intestino delgado.

Las causas más frecuentes de esta patología gástrica son:
- Helicobacter Pylori, la más común.
- Consumo de AINEs (aininflamtorios no esteroideos). Esta causa tiene más impacto cuando hay lesiones gastroduodenales previas, en personas mayores de 60-65 años, cuando el consumo de AINEs es muy elevado y cuando son comnbinados con corticoides o anticoagulantes.
- Estrés.
- Exceso en la ingesta de alcohol.
- Tabaquismo.

Para más información:

ÚLCERA PÉPTICA | CUIDADOS DE ENFERMERÍA

Enfermería va a llevar a cabo una serie de actividades para lograr aliviar el dolor y las molestias que manifieste el paciente y evitar posibles complicaciones. Proporcionar educación sanitaria también va a ser fundamental para que nuestro paciente asuma unas ciertas medidas de autocuidado. Entre estas actividades se encuentran:
  • Estimular la hidratación para reducir las secreciones gástricas y retrasar el vaciamiento gástrico.
  • Administrar antiácidos para neutralizar el ácido clorhídrico y aliviar así el dolor.
  • Modificar los hábitos alimenticios del paciente: aumentar la ingesta de verdura, fruta y fibra, restringiendo alimentos calóricos, ricos en grasas saturadas y de difícil digestión; evitar el alcohol y estimulantes (café y tabaco); no realizar comidas abundantes y aumentar el número de ingestas a 5 o 6 al día; no comer antes de acostarse, ya que aumenta la secreción ácida, etc.
  • Administrar analgésicos que disminuyan el dolor (evitando AINEs y aspirina) y cicatrizantes de la mucosa (antiácidos y antisecretores).
  • Enseñar técnicas de relajación y ejercicios de respiración.
  • Realizar ejercicio físico (disminuye la secreción ácida).


Para más información: https://ulcerafinis.wordpress.com/2011/05/24/cuidados-de-enfermeria-en-la-ulcera-peptica/