viernes, 8 de noviembre de 2019

LITIASIS BILIAR O COLELITIASIS | INTRODUCCIÓN Y ETIOLOGÍA

La colelitiasis, o también llamada litiasis biliar, se trata de la presencia de cálculos en la vesícula biliar. Es una patología muy frecuente entre la población, especialmente entre las mujeres (9,7% en España). Es una enfermedad que aunque es bastante molesta tiene un riesgo y un índice de mortalidad muy bajos.

Los cálculos biliares se clasifican según la sustancia que los produzca:

- Colesterol: los más comunes. No están relacionados con los niveles de colesterol en sangre.
- Bilirrubina: se denominan pigmentarios. Aparecen tras una destrucción en masa de glóbulos rojos lo que produce un exceso de bilirrubina en la bilis.

Los factores de riesgo de la litiasis biliar son:

- Ser mayor de 40 años.
- Mujeres, debido a las hormonas sexuales.
- Embarazo.
- Anticonceptivos de tipo hormonal.
- Obesidad.
- Gastrectomía.
- Antecedentes familiares.
- Diabetes.
- Etc.

Se sabe que el 70% de los casos son debidos a factores ambientales, mientras que el 30% restante se deben al componente genético.

Colelitiasis

Para más información:

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LITIASIS BILIAR O COLELITIASIS | MANIFESTACIONES

La litiasis biliar se manifiesta como un dolor intenso y continuo, localizado en el lado derecho del abdomen que dura de una a cuatro horas, acompañado de nauseas y vómitos. Este dolor aparece después de comer. En casos más graves va acompañado de fiebre alta.

LITIASIS BILIAR O COLELITIASIS | TRATAMIENTO

A la hora de tratar la litiasis biliar es importante tener en cuenta una serie de factores: la edad del paciente, la localización del cálculo, su tamaño, su composición, si provoca mucho dolor y si hay factores de riesgo.

El tratamiento que se suele aplicar para tratar la litiasis biliar es la colecistectomía por laparoscopia, pero antes hay que comprobar que los síntomas que causa sean lo suficientemente importantes como para que la cirugía sea requerida.

En el caso de los niños, la cirugía no suele ser un tratamiento deseado, por lo que se suele adoptar una actitud expectante, es decir, se espera a que los cálculos desaparezcan solos.



Para saber más: https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=5&ved=2ahUKEwiX5pTf5djlAhUJ1hoKHRgIDo4QFjAEegQIARAF&url=https%3A%2F%2Fwww.elsevier.es%2Findex.php%3Fp%3Drevista%26pRevista%3Dpdf-simple%26pii%3DS1696281804716480&usg=AOvVaw19qNAguMF7EaQA3vbqOE6T

LITIASIS BILIAR O COLELITIASIS | CUIADOS DE ENFERMERÍA

Los cuidados de enfermería van a variar según la fase de la enfermedad. En los estadíos más tempranos bastará con la administración de analgésicos para paliar el dolor. En el resto de etapas será necesaria la cirugía (colecistectomía). Después de la intervención es recomendable seguir las siguientes pautas dietéticas:
  1. Inicio de ingesta líquida a las 24 horas.
  2. Si se tolera, a las 48 horas, dieta semilíquida biliar baja en grasa.
  3. A las 72 horas, dieta blanda biliar.
  4. Dieta de continuación: dieta blanda biliar.
  5. Si la tolerancia es buena se seguirá con la dieta de protección biliar en volúmenes moderados y durante 6-9 meses.
La dieta de protección biliar recomienda evitar las grasas en todas sus formas y no consumir alimentos que provoquen gases. Además, debemos evitar el alcohol y el tabaco, así como las salsas, especias y picantes. También es aconsejable comer lentamente y en pequeñas cantidades.




jueves, 7 de noviembre de 2019

CIRROSIS HEPÁTICA | INTRODUCCIÓN Y ETIOLOGÍA

La cirrosis hepática es una enfermedad crónica, difusa e irreversible que se caracteriza por la destrucción y modificación del parénquima hepático. Es resultado de otras enfermedades como la hepatitis, el alcoholismo crónico y la acumulación de grasa en el hígado de origen no alcohólica. 

Cuando el hígado se daña intenta repararse a él mismo formando un tejido de cicatrización. En la cirrosis, estos sucesivos intentos de reparación seguidos de las consiguientes cicatrizaciones provocan un mal comportamiento del hígado progresivo. 

Además de las causas anteriormente mencionadas, hay otras menos comunes como:

- Mutación de las células inmunitarias y posterior ataque a los hepatocitos.
- Trastornos de tipo biliar.
- Ingesta de ciertos medicamentos excesiva.
- Enfermedades hepáticas hereditarias.

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Para más información:

Imágen obtenida de: https://images.app.goo.gl/rkzdqb9hA7fvKzZT8

CIRROSIS HEPÁTICA | MANIFESTACIONES

Los síntomas más frecuentes de la cirrosis hepática son una ictericia leve (coloración amarillenta de la piel y blanco de los ojos), el edema (acumulación de líquidos en tejidos), vomitos mezclados con sangre y la confusión mental. Cabe añadir que en los hombres, las mamas aumentan de tamaño y pierden peso, debido a los desequilibrios hormonales causados por la insuficiencia hepática asociada a la cirrosis.



CIRROSIS HEPÁTICA | TRATAMIENTO

Como en otra enfermedades, el tratamiento de la cirrosis hepática depende de la etapa en la que se encuentre.

Si la cirrosis se encuentra en una etapa temprana, los principales objetivos del tratamiento son intentar acabar con la base del problema, es decir, se inicia un tratamiento para luchar contra la dependencia al alcohol en caso de que la cirrosis esté provocado por su consumo, pérdida de peso para las personas con cirrosis no alcohólica, medicamentos contra la hepatitis o medicamentos para controlar los síntomas de la cirrosis.

Para tratar las posibles complicaciones de la cirrosis, es importante lidiar con una serie de síntomas. El exceso de líquido en el cuerpo debe ser controlado, al igual que la posible hipertensión en el sistema porta. Es importante tener en cuenta tambien las posibles infecciones y la acumulación de toxinas en la sangre por una mala función del hígado, pudiendo causar esto último una encefalopatía hepática.

Finalmente decir que, si la cirrosis se encuentra en un estado muy avanzado, es decir, si el hígado deja de funcionar, una cirugía de transplante de hígado puede ser la única opción para sobrevivir. 

Para saber más: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/cirrhosis/diagnosis-treatment/drc-20351492

CIRROSIS HEPÁTICA | CUIDADOS DE ENFERMERÍA

Mantener un buen estado nutricional es fundamental para evitar complicaciones derivadas de esta enfermedad. Debemos llevar a cabo una dieta equilibrada, baja en sodio y sin alcohol. Es recomendable fraccionar las ingestas en 5 o 6 tomas a lo largo del día, evitando así los grandes volúmenes de comida. También es importante el consumo de fibra para prevenir el estreñimiento.

En lo referente a los cuidados en la eliminación intestinal, debemos asegurar una deposición diaria. Si esto no es así, es posible que precisemos la ayuda de laxantes orales y/o lavativas (enemas). Estos van a evitar la absorción intestinal de las toxinas presentes en las heces.

Por último, es esencial recordar que los cambios en el hígado interfieren en la estructura y funcionamiento normal de un órgano tan importante como la piel. Por ello, va a ser vital prevenir golpes y lesiones (cepillo suave, maquinilla eléctrica, cremas hidratantes, etc.).

Para saber más: 
http://www.scdigestologia.org/docs/patologies/es/guia_cuidados_pacientes_familiares_cirrosis.pdf

miércoles, 6 de noviembre de 2019

HEPATITIS | INTRODUCCIÓN Y ETIOLOGÍA

La hepatitis se trata de una enfermedad de tipo inflamatorio que afecta al parénquima hepático. Se dice que es aguda si se desarrolla de forma rápida y se resuelve en un periodo de tiempo inferior a 6 meses y crónica cuando se alarga más de ese tiempo. La severidad de esta patología depende de muchos factores como la causa del daño hepático o las enfermedades subyacentes.

Las hepatitis pueden ser producidas por diferentes causas:

- Virus (hepatotropos -A,B,C,D,E,F,G-, Epstein-Bar, citomegalovirus, etc).
- Alcohol.
- Fármacos.
- Ataque de células inmunitarias propias.
- Ácidos grasos.
- Etc.

El nombre del tipo de hepatitis viene dado por el virus que lo produzca, en caso de que sea producida por uno. Las hepatitis A, B y C son las más comunes, mientras que las D, E, F y G son menos conocidas.

El tipo de transmisión, el período de incubación, el período de contagio y el curso de la enfermedad, así como los cuidados y la inmunización varían según el tipo de hepatitis.

Para más información: 

HEPATITIS | MANIFESTACIONES

El síntoma característico de la hepatitis es la ictericia; coloración amarillenta de la piel y de la parte blanca de los ojos.


- La hepatitis A, presenta los siguientes síntomas: Fatiga, nauseas y vómitos repentinos, dolor o malestar abdominal (en la zona del hígado), heces color arcilla, falta de apetito, fiebre, orina de color oscuro, dolor en las articulaciones y picazón intensa.

- La hepatitis B, se manifiesta unos diez meses después de contraer la infección mediante fatiga, falta de apetito, fiebre, dolores articulares, nauseas y vómitos y orina oscura. El virus de esta hepatitis es más engañoso que el de las otras hepatitis, ya que muchas veces no da síntomas en absoluto (ni siquiera la ictericia), otras veces solo da síntomas durante un periodo muy corto de tiempo y de forma esporádica, y en los peores casos hace enfermar a la gente de forma muy grave y en muy poco tiempo (la conocida como hepatitis fulminante). Algunas personas nunca se llegan a librar de este virus de forma permanente. Hay que tener en cuenta que este virus sigue siendo contagioso aunque no haya síntomas o estos ya hayan desaparecido.

- La hepatitis C produce exactamente la misma sintomatología que la hepatitis A, pero al ser causada por un virus diferente, presenta otro tipo de manifestaciones, en concreto dos:
La hepatitis C aguda (la de corta duración) que puede durar un máximo de 6 meses. A veces el cuerpo es capaz de combatir la infección por si solo y el virus desaparece, pero en la mayoría de los casos, una infección aguda conduce a una infección crónica.
La hepatitis C crónica puede durar toda la vida, causando graves daños en el hígado, como la cirrosis hepática y el cáncer de hígado.


- El virus de la hepatitis D solo puede desarrollarse en personas en las que ya este presente el virus de la hepatitis B. El virus hepático D tiende a agravar los síntomas producidos por el virus B o hacer que aparezcan en personas que no manifestaban síntomas.

- La hepatitis E se trasmite por vía fecal-oral (como puede ser beber aguas contaminadas por heces humanas), a diferencia de las otras hepatitis, cuyo principal medio de contagio es por vía sexual o por inyecciones con agujas usadas (como es el caso de los drogadictos). La hepatitis E se presenta como una hepatitis aguda y siempre produce síntomas visibles, los cuales siempre se manifiestan a los 40 días de haber contraído el virus. Por lo demás, la sintomatología es la misma que en los otros tipos de hepatitis.

Para más información: 

HEPATITIS | TRATAMIENTO

Hablar de hepatitis en general es un error, por lo que nos vamos a centrar en hablar del tratamiento de la hepatitis A y la hepatitis B.

En el caso de la hepatitis A, no existe un tratamiento específico , el virus es eliminado por el cuerpo a lo largo de 6 meses aproximadamente. Las recomendaciones más frecuentes son tener un descanso adecuado, vigilar de cerca las nauseas y evitar el alcohol. Además es importante consultar a un médico antes de tomar medicación, sobre todo aquella que implique al hígado.

El tratamiento de la hepatitis B dependerá de si la infección es crónica o aguda. Si la infección es aguda, es probable que no sea necesario un tratamiento. Si la infección es crónica, es necesario aplicar un tratamiento de por vida.

El tratamiento de la hepatitis B se centra en utilizar medicamentos antivirales, como el entecavir, inyecciones de interferón y, en caso de que el hígado esté muy dañado, se transplantará dicho órgano.

Para saber más:
https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hepatitis-b/diagnosis-treatment/drc-20366821

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hepatitis-a/diagnosis-treatment/drc-20367055

HEPATITIS | CUIDADOS DE ENFERMERÍA

Para prevenir la hepatitis A se recomienda: tratar adecuadamente las aguas residuales, controlar y lavar bien los alimentos/agua para consumo, lavar las manos tras la manipulación de material fecal (pañales, cuñas), etc. Además de estas medidas higiénicas también existe una vacuna para evitar el contagio de hepatitis A.

Al igual que sucede en el caso anterior, con la hepatitis B también existen dos métodos para evitar su contagio: las vacunas y los cuidados personales. Destacan las siguientes medidas higiénicas que todo el mundo debería adoptar: usar preservativo en todas las relaciones sexuales, no compartir agujas, usar guantes siempre que estemos en contacto con fluidos de otra persona, no compartir cepillos de dientes ni máquinas de afeitar, etc.

Por último, para evitar el contagio de la hepatitis C debemos adoptar, sobre todo, medidas de higiene personal. Estas van a ser las mismas que vimos en el caso de la hepatitis B. A diferencia de la hepatitis A y B, en la C no existe una vacuna preventiva.


Para más información: https://cuidateplus.marca.com/bienestar/2002/07/31/prevencion-tratamiento-hepatitis-15173.html

martes, 5 de noviembre de 2019

HEMORROIDES | INTRODUCCIÓN Y ETIOLOGÍA

Las hemorroides, o también comúnmente llamadas almorranas, son producidas debido a la inflamación de las venas del conducto anal y de la parte inferior del recto. Suelen producirse mayoritariamente al realizar un esfuerzo exagerado al defecar de forma habitual, aunque también suelen darse durante el embarazo o debido a una tensión portal aumentada. 

Las hemorroides son bastante comunes tanto en hombres como en mujeres, en especial en aquellas personas mayores de 50 años. Algunos estudios dicen que la mitad de la población de más de 50 años ha sufrido o sufre de esta patología.

Las hemorroides pueden ser de tres tipos:

- Externas: por debajo de la línea dentada. Cubiertas por la piel.
- Internas: por encima de la línea dentada. Pueden presentarse en diferentes grados.
- Mixtas: parte está por encima de la línea dentada y parte por debajo.
Resultado de imagen de linea dentada hemorroides

Para más información: 


HEMORROIDES | MANIFESTACIONES

Los síntomas más frecuentes de las hemorroides son la hemorragia rectal y la aparición de molestias y dolor durante la defecación. Las hemorroides prolapsadas producen a menudo secreciones mucosas y prurito perianal. Una complicación del prolapso son las trombosis y la estrangulación (se forma un coágulo, la vena no regresa a su lugar y se reduce el flujo sanguíneo), que pueden provocar un dolor muy intenso. Las hemorragias prolongadas pueden producir una anemia ferropénica.

HEMORROIDES | TRATAMIENTO

Los síntomas de hinchazón, inflamación y el dolor leve pueden ser tratados de forma casera. Las recomendaciones principales son: comer comida con alto contenido en fibra, aplicar crema de venta libre para las hemorroides, sumergir la zona anal en agua tibia, mantener la zona anal limpia, no usar papel higiénico seco, aplicar frío y tomar analgesia oral.

Si las hemorroides son dolorosas o sangrantes se pueden llevar a cabo procedimientos poco invasivos, entre los cuales destacamos los siguientes:

  • Ligadura con banda elástica: cortan la circulación de la hemorroide al colocarla en la base.
  • Escleroterapia: inyección de sustancia química que encoge la hemorroide.
  • Coagulación

Si las hemorroides son muy dolorosas y de gran tamaño, se recurre a procedimientos quirúrgicos que extraen directamente la hemorroide o la grapan para cortar el flujo de sangre.

Para saber más: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hemorrhoids/diagnosis-treatment/drc-20360280

HEMORROIDES | CUIDADOS DE ENFERMERÍA

Los cuidados de enfermería se van a centrar en la educación para la salud. Para solventar esta patología debemos realizar una serie de actuaciones que pueden sernos de gran ayuda. Entre ellas destacan:

  • Evitar la ingesta de comidas irritantes (picantes, especias) y el consumo excesivo de alcohol.
  • Usar pomadas de aplicación tópica (con antiinflamatorios, corticoides y anestésicos locales) para eliminar el dolor y la inflamación.
  • Alternar tiempos de bipedestación y sedestación.
  • Realizar una buena higiene de la zona anal, aplicando también agua fría (vasoconstrictor).
  • Evitar tanto el estreñimiento (añadiendo fibra y abundantes líquidos a la dieta), como la diarrea (no abusar de laxantes), ya que en ambos casos se agravarían las hemorroides.
  • Usar papel higiénico suave o toallitas con jabón neutro.
  • Aunque piquen, no debemos rascar las hemorroides, ya que se irritarán más.

Para saber más: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/cuidados-enfermeria-hemorroides/

lunes, 4 de noviembre de 2019

CÁNCER COLORRECTAL | INTRODUCCIÓN Y ETIOLOGÍA

El cáncer colorrectal se produce cuando se forman tumores en revestimiento del intestino grueso, más comúnmente, en el colon y recto, de ahí su nombre. En 2017, fue el tipo de cáncer más diagnosticado en España en ambos sexos. A día de hoy, se encuentra entre los tres primeros carcinomas más comunes en buena parte del mundo.

Prevalencia de tumores en España en 2018.

Como en la mayoría de los cánceres, la etiología es desconocida aunque sí se ha establecido una relación directa con la aparición previa de pólipos que pueden llegar  a malignificarse. Los factores de riesgo del carcinoma colorrectal son:

- Edad avanzada (>60 años), más del 90% de los casos.
- Padecer poliposis.
- Padecer enfermedad inflamatoria intestinal crónica (EICI).
- Antecedentes de cánceres anteriores.
- Antecedentes familiares.
- Hábitos dietéticos: dieta hipercalórica y/o hiperlipídica, dieta baja en vitaminas, fibra, sal, selenio, calcio, vitamina C, etc.
- Alcoholismo.
- Tabaquismo.
- Sobrepeso.

Para más información:
https://seom.org/dmcancer/wp-content/uploads/2019/Informe-SEOM-cifras-cancer-2019.pdf
https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/colon-cancer/symptoms-causes/syc-20353669
https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-colon-o-recto/acerca/que-es-cancer-de-colon-o-recto.html
https://www.cdc.gov/spanish/cancer/colorectal/basic_info/risk_factors.htm

Datos de la gráfica obtenidos de: https://seom.org/dmcancer/wp-content/uploads/2019/Informe-SEOM-cifras-cancer-2019.pdf

CÁNCER COLORRECTAL | MANIFESTACIONES

Hay dos tipos de tumores en el cáncer colorrectal: los tumores carcinoides y los linfomas.

Tumor carcinoide
Los tumores carcinoides son de crecimiento muy lento y normalmente asintomáticos. 

Linfoma
Los linfomas, que afectan a la pared del intestino y a los ganglios linfáticos cercanos, producen problemas en la absorción de alimentos.

Los síntomas acaparan cambios inexplicables en la función del intestino (tanto el estreñimiento como la diarrea) y sangre mezclada con las heces. En ocasiones hay cambios y molestias en el bajo abdomen, otras veces, no produce absolutamente ningún síntoma hasta que el crecimiento del tumor causa una obstrucción o una perforación del intestino.

Para más información: https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-colon-o-recto/deteccion-diagnostico-clasificacion-por-etapas/senales-y-sintomas.html

CÁNCER COLORRECTAL | TRATAMIENTO

El tratamiento del cáncer en general es un tratamiento muy complejo que se puede enfocar según el estado de la patología, es decir, la etapa en la que se encuentra el cáncer, o según el área que queremos abarcar con dicho tratamiento.

Si pretendemos llevar a cabo un tratamiento local, se puede recurrir a: cirguía de cáncer de colon, cirugía de cáncer de recto, ablación y embolización del cáncer o radioterapia.

Si el objetivo es un tratamiento sistémico se pueden administrar medicamentos por vía oral o vía parenteral con el objetivo de atacar el cáncer. Se utiliza quimioterapia, medicamentos de terapia dirigida y, en algunos casos, inmunoterapia.

Finalmente mencionar que, según la etapa en la que se encuentre el cáncer, los tratamientos pueden ser combinados, ya sea a la vez o de forma consecutiva, por ejemplo, en algunos casos, la radioterapia se utiliza antes de la cirugía para facilitar la intervención. 

Para más información: https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-colon-o-recto/tratamiento.html

CÁNCER COLORRECTAL | CUIDADOS DE ENFERMERÍA

El cáncer colorrectal, a pesar de ser uno de los más frecuentes en nuestro país, también es uno de los más prevenibles. Por ello, van a ser fundamentales las medidas de prevención primaria y secundaria.

La prevención primaria consiste en evitar la aparición de la enfermedad. Entre los cuidados más efectivos, destacan: seguir una dieta equilibrada y rica en frutas y verduras, consumir poca carne roja y grasas saturadas, disminuir el consumo de alcohol, realizar ejercicio físico, eliminar inmediatamente el consumo de tabaco, etc.

Por otra parte, la prevención secundaria (o detección precoz) son las medidas que nos permiten detectar la enfermedad en sus fases más tempranas, cuando aún no hay síntomas. Las técnicas más utilizadas son la colonoscopia y la prueba de sangre oculta en heces. Gracias a ellas podemos evitar padecer un cáncer colorrectal.